lunes, 31 de enero de 2011

Si Messi fuera español

Según la FIFA y la revista France Football, Lionel Messi es por segunda ocasión consecutiva el mejor jugador del mundo, esto sin tener en su palmarés tal vez el único torneo internacional que le falta: la Copa del Mundo.

Lio obtuvo este galardón gracias a las grandes temporadas que tuvo (o tiene) con el Barcelona; un equipo con base catalana, dirigido por un catalán, y con una ideología de juego que ha marcado la pauta del futbol internacional por lo menos los últimos cinco años.

Las críticas al argentino por su desempeño con la albiceleste han pasado de noche frente a las grandes actuaciones que ha ofrecido con su club. Sin embargo, hay una razón para que Lionel no brille de la misma manera en la selección, que es, no tener a los dos orquestadores que llevaron a España al título mundial.

Xavi e Iniesta son gran parte del éxito que "la pulga" ha obtenido en su corta carrera como profesional. No es casualidad que ambos hayan estado en la terna para elegir al mejor jugador del planeta, pero la facilidad de Messi para definir frente al marco rival, enamoró las pupilas de los jugadores de todo el mundo que votaron por él por encima de los orquestadores de Catalunya.

Parecería ver a un Barcelona pleno cuando los tres juegan juntos. Separados, la historia es diferente. Los españoles siguen jugando al "tiqui, taca" que marea a cualquiera, y el 10 argentino sufre en el césped al no tener quien le surta de balones en el mediocampo albiceleste.

Es por eso que cuando "la furia española" aún no terminaba de festejar su triunfo en la Eurocopa, dos años después se encontró con la Copa del Mundo, y coronó un año en el que dominó la clasificación mundial de la FIFA. Mientras, Alemania se aprovechaba de una desequilibrada Argentina, que fue, sin nacionalismos, un espejismo ante México.

Afortunada o desafortunadamente, a España no le hace falta un Messi en su equipo, pero si el rosarino fuera ibérico, seguramente ya estaría en la élite de jugadores que ganaron todo en su carrera, pero con una ventaja más, esa que le da tener sólo 23 años, una habilidad envidiable y una humildad de admirar para llevar en su dorsal el 10 que Maradona portó.