lunes, 10 de noviembre de 2014

"Para que nada nos separe, Que nada nos una"...

Hoy quité el pulsito rojo
que nos regalamos.
El mismo que quitaste
de tu mano hace algunas semanas.

Lo hice para no recordarte, 
y por algo tenía que empezar.

Aún no puedo quitarme tus besos, 
quizás lo logre en unos días,
jamás.

También estoy por borrar de mi mente
el tatuaje de tu cadera.
Quizá sea más difícil sacarlo de mi pensamiento
que de tu pálida piel.

Pero estoy divagando de nuevo
en el terror de tu olvido, 
y no quiero más 
que empezar a borrarte,
como hiciste conmigo.




lunes, 25 de agosto de 2014

Despedida sin final

Entonces comprendí que te amaba.
Hicimos que la noche nunca terminara.
Caminamos juntos de la mano, 
mostrándole al mundo y a la vez a nadie
que nos teníamos.

Pensamos en mil cosas
Todas siempre se quedaron en la mente
Y desaparecimos a la gente
En un beso sincero.

Cuando dormías junto a la pared
Tenías mis brazos para cobijarte
Y mis besos para despertar.
Era el defensor de tu sueño,
El que amaba verte soñar.

Despertábamos para amarnos
Como si fuera un ritual
Y limpiamos palmo a palmo nuestros cuerpos
Para volver a empezar.

Tuvimos qué ocultar lo que sentíamos
para no equivocarnos de nuevo.
Y lo hicimos.

Nos caímos juntos
Para que juntos nos pudiéramos levantar
Pero la vida es un instante
Y los instantes de pronto se van.





martes, 15 de abril de 2014

Luna de abril

Te pusiste roja cuando te miré. No era el único. La noche te brindó su espacio para contemplarte.

Verte tan bella dos veces al año es muy poco para alguien acostumbrado a mirarte con los mismos ojos. Hay cosas maravillosas que están frente a ellos y no las vemos. 

Lo cotidiano nos eclipsa la vista, tanto, que a veces perdemos la capacidad de asombro. Sin embargo, tú te das tiempo para deleitarnos de vez en vez.

Hoy eres roja, como la sangre que corre por las venas de un mortal. Coqueteas toda la noche y muestras, poco a poco, tu plenitud.

Te agradezco por dejarme verte una vez más. 

Nos vemos el 8 de octubre. Yo estaré puntual esperándote, como espera un enamorado.