domingo, 23 de octubre de 2011

Sí Pujols, estás entre los grandes.

Ganen o no la Serie Mundial, los Cardenales de San Luis ya tienen un lugar en la historia del béisbol profesional, y ese lugar se los dio el dominicano Albert Pujols, quien hoy redondeó la gran noche de su equipo en Arlington con tres palos de vuelta entera en el tercer juego del clásico de otoño.

Cardenales ya ganaba con comodidad el partido por 15-7 en la alta de la novena entrada cuando Pujols se paró en la caja de bateo y con cuenta de una bola y dos strikes conectó al relevista de Texas un batazo de 423 pies que le abrió la puerta del paraíso.

Era el tercero de la noche, ese que colocaba al primera base de los Cardenales al lado del "bambino" Babe Ruth, y de Reggie Jackson, hasta anoche, los únicos dos jugadores con tres jonrones conectados en un juego de Serie Mundial. Ruth lo hizo 1926. Jackson repitió la hazaña 51 años después, tal y como lo hizo Pujols, con dos vuela-bardas en turnos seguidos.

Lejos de criticar el mal picheo por parte de los Rangers, y de la tonelada de carreras y errores que regalaron, es mejor que los reflectores vayan hacia el dominicano que ya es parte de un selecto grupo del que a partir de hoy puede presumir.

Será difícil que alcancemos a ver que un jugador conecte de HR tres veces en el mismo juego, y más si éste es del clásico de otoño, así que solo queda disfrutar y guardar en la memoria el batazo que hoy puso a Pujols en la historia.

viernes, 9 de septiembre de 2011

¿De verdad Neymar vale $55 millones?


Cuando comenzó a rodar la pelota, no existían clubes, ni dinero a cambio de jugadores. El futbol era puro, eran veintidós hombres batiéndose en el lodo por meter la pelota en las redes. Los partidos duraban horas, días.

Más tarde nacieron los clubes, y los jugadores comenzaron a recibir un ingreso por hacer lo que antes era un pasatiempo. Ese ingreso los hizo cautivos de un régimen que, al principio era noble, y que con el tiempo se convirtió en un cruel tirano.

Cuando comenzó la época profesional, la gente pagaba unos centavos, tal vez pesos por ver los partidos de aquellos equipos que hoy son los grandes clubes del futbol mundial, esos que ganan partidos, ligas, copas. Hoy, ser aficionado cuesta más y cada vez hay menos futbol.

La pelota se internacionalizó, se hizo profesional, y entonces los jugadores se convirtieron en moneda de cambio, en mercancía. El primer fichaje no alcanzó los quinientos mil dólares, y hubo quienes tacharon de irresponsable la cifra.

Por eso cuestiono que un jugador brasileño, con apenas 19 años, y dos como jugador profesional, cuesta más de 55 millones de dólares. Los clubes que pasan crisis económicas son los mismos que tasan así a los jugadores. Son los que"blindan" a sus estrellas con cláusulas de rescisión, explotan su imagen, piden derechos de formación, etcétera.

No pongo en duda la calidad de Neymar, el delantero del Santos de Brasil y de la canarinha, pero ¿cuántas ligas ha ganado?, ¿cuántos trofeos personales ha obtenido?, ¿cuántas copas del mundo?. Neymar es una promesa que ha movilizado al país amazónico, incluso al gobierno, para impedir el Real Madrid, el Barcelona, el Manchester o el Chelsea lo estrenen en el próximo mercado de piernas. Lo quieren en su país hasta 2014, pero ¿para qué?.

Las empresas que han invertido en el próximo mundial ven en el juvenil brasileño una atracción. Sí, como cuando el circo anuncia al hombre más fuerte del mundo, o al que atraviesa el aro de fuego en motocicleta. Su carrera no depende de él, sino del dinero que genera.

Neymar obtiene regalías hasta por respirar, tiene más de veinte contratos en su país, está más amarrado que un corsé del siglo XV. Pero ¿qué vende el muchacho?, ¿un par de regates por partido?, ¿eso vale 55 millones?.

No hace mucho vendían a Robinho, ex jugador de Santos, como el nuevo Pelé. Misma etiqueta con la que carga Neymar da Silva Santos Júnior. Robinho, llegó al Madrid y no brilló con la misma luz con la que arribó al Bernabéu, porque esa luz era más de reflectores que propia. Hoy, seis años después, varios de ellos deambulando en Inglaterra, encontró acomodo en Milán, donde posiblemente pase sus mejores días.

Santos hizo un negocio redondo, posiblemente tenga otro entre manos, y mientras más creyentes se sumen a la puja, más billetes habrá que desembolsar.

Lástima que los jugadores, no tienen garantía ni hay devolución de su dinero, como lo tendría cualquier otro producto.

domingo, 17 de julio de 2011

River, la B y la sele...

Hace unos días leí una entrevista que el diario El País le hizo a César Luis Menotti, jugador argentino y director técnico que ganó la Copa del Mundo dirigiendo a la albiceleste en 1978. En el texto, el "flaco" criticaba a los directivos del futbol mundial de haber prácticamente "vendido" la pelota.

Menotti señala también que le cuesta ver cómo es que varios equipos históricos cada uno en sus respectivas ligas sufren una debacle ocasionada por el capitalismo que, en palabras suyas, desde los años 70 ha destruido todo lo que le rodea. Menciona la historia del Cádiz, club del que se dice amante, y me hizo recordar inevitablemente el reciente descenso de River a la B.

¿Qué le pasa al futbol?. El ex técnico de los millonarios afirma que los dueños dejaron de ver el juego como un revulsivo de ánimos para la sociedad y miraron más hacia las sociedades anónimas. El resultado: en los estadios ya no hay aficionados, hay espectadores, asegura.

Hoy River hace pretemporada para iniciar una nueva etapa, desconocida hasta entonces para la entidad platense, jugar en la liga de ascenso, que para disminuir el dolor la llamaron Nacional B. Buena parte de Argentina se pasmó al ver cómo el histórico club caía en casa contra el modesto Belgrano. Uno aferrado a dejar el infierno, y el otro resignado a vivirlo.

Y en un rato libre, un colega me pasó un video de un aficionado de River, que solo demuestra lo que el "flaco" decía: el futbol ya no es de la gente, se lo arrebataron. La frustración no cabía en el viejo, que se cagaba en la "puta que lo re mil parió" y en su padre, que lo hizo hincha de River.

Reclamaba, con justa razón, a los artífices de la tragedia. Sus hijos reían, mientras él, con coraje gritaba en la sala de su casa: "estamos en la B".

No parecen buenos tiempos para el balompié albiceleste. Aún con nuevo técnico, de quien Menotti dice que tiene buenas ideas, la "sele" está viendo su suerte. Bueno sería que ganara, aunque su juego no convenciera, pero los propios argentinos llaman a su 10, a Messi, "apátrida".

La más reciente catástrofe ocurrió en su propia tierra. La Argentina a la que Menotti hizo campeona cayó, pero no como los grandes. Cayó en Santa Fé, sede del Colón, ante un Uruguay lejano al de hace un año en Sudáfrica. Lo hizo de la manera más cruel para el hincha, en la tanda de penales. Tévez falló el tercer tiro desde el manchón y ahí llevó la penitencia. Uruguay acertó todos, y amarró las semifinales de la Copa América Argentina 2011; Sí, la copa que la "sele" estaba obligada a ganar.

Messi no brilla con la albiceleste; no tiene a Xavi, Iniesta o Pedro. Tiene que aprender a jugar con los argentinos como lo hace con los españoles y no al revés.

Si hay algo en lo que César Luis Menotti tiene razón es que, Batista no puede ser Guardiola aunque se lo pidan, porque como dice el flaco, ¿creen que es fácil cantar como Serrat?.




sábado, 9 de julio de 2011

Causas y azares

Era más fácil cuando solo la veía de vez en vez, o cuando su presencia no causaba lo que hoy provoca... Lamentablemente, me gusta lo difícil, así se ha regido mi vida.

Ahora, verla se ha convertido en una batalla de arrogancia. ¿Por qué cuando las cosas marchaban tan bien?.

Siempre he creído en que las cosas del pasado se deben quedar ahí y no marcarnos más tiempo del que duraron.

He pasado los últimos años de mi vida conociendo mujeres de todo tipo. La historia ha sido la misma. Ninguna de ellas ha movido mi interés más allá de una charla y un café.

Luego pensé que debía estar solo, un poco más. ¿Más?, me pregunté. ¿Y por qué no?, me respondí. Si me he disfrutado tanto y he hecho cosas que nunca hubiera imaginado. La soledad no es tan mala como creí.

Y así, cuando ya esa forma de vivir no me molestaba, apareció. ¿Por qué no antes?, ¿por qué ahora?, ¿por qué no después?. Así, sin más, la conocí. Debo confesar que mis expectativas no pudieron ser más acertadas.

Poco o nada sabía de ella. Esa tarde se convirtió en un conjunto de virtudes. Ahora se aprovecha de ellas.

Nunca me ha dado temor iniciar algo. Estaba dispuesto a todo, y así lo hice. Accedía sin reparo a sus condiciones, y aprendí a quererla en un tiempo récord. Mala señal.

Llegaron sus besos.... no hay que haber besado mil labios para darse cuenta cuáles son los que van con uno. El momento era ideal, y en medio de un ósculo prolongado, sonreí. Aunque lo sabía, preguntó por qué el gesto. Mi respuesta tuvo que esperar... (continuará, cuando vuelva a tener ganar de escribir de ella)







lunes, 31 de enero de 2011

Si Messi fuera español

Según la FIFA y la revista France Football, Lionel Messi es por segunda ocasión consecutiva el mejor jugador del mundo, esto sin tener en su palmarés tal vez el único torneo internacional que le falta: la Copa del Mundo.

Lio obtuvo este galardón gracias a las grandes temporadas que tuvo (o tiene) con el Barcelona; un equipo con base catalana, dirigido por un catalán, y con una ideología de juego que ha marcado la pauta del futbol internacional por lo menos los últimos cinco años.

Las críticas al argentino por su desempeño con la albiceleste han pasado de noche frente a las grandes actuaciones que ha ofrecido con su club. Sin embargo, hay una razón para que Lionel no brille de la misma manera en la selección, que es, no tener a los dos orquestadores que llevaron a España al título mundial.

Xavi e Iniesta son gran parte del éxito que "la pulga" ha obtenido en su corta carrera como profesional. No es casualidad que ambos hayan estado en la terna para elegir al mejor jugador del planeta, pero la facilidad de Messi para definir frente al marco rival, enamoró las pupilas de los jugadores de todo el mundo que votaron por él por encima de los orquestadores de Catalunya.

Parecería ver a un Barcelona pleno cuando los tres juegan juntos. Separados, la historia es diferente. Los españoles siguen jugando al "tiqui, taca" que marea a cualquiera, y el 10 argentino sufre en el césped al no tener quien le surta de balones en el mediocampo albiceleste.

Es por eso que cuando "la furia española" aún no terminaba de festejar su triunfo en la Eurocopa, dos años después se encontró con la Copa del Mundo, y coronó un año en el que dominó la clasificación mundial de la FIFA. Mientras, Alemania se aprovechaba de una desequilibrada Argentina, que fue, sin nacionalismos, un espejismo ante México.

Afortunada o desafortunadamente, a España no le hace falta un Messi en su equipo, pero si el rosarino fuera ibérico, seguramente ya estaría en la élite de jugadores que ganaron todo en su carrera, pero con una ventaja más, esa que le da tener sólo 23 años, una habilidad envidiable y una humildad de admirar para llevar en su dorsal el 10 que Maradona portó.