Ganen o no la Serie Mundial, los Cardenales de San Luis ya tienen un lugar en la historia del béisbol profesional, y ese lugar se los dio el dominicano Albert Pujols, quien hoy redondeó la gran noche de su equipo en Arlington con tres palos de vuelta entera en el tercer juego del clásico de otoño.
Cardenales ya ganaba con comodidad el partido por 15-7 en la alta de la novena entrada cuando Pujols se paró en la caja de bateo y con cuenta de una bola y dos strikes conectó al relevista de Texas un batazo de 423 pies que le abrió la puerta del paraíso.
Era el tercero de la noche, ese que colocaba al primera base de los Cardenales al lado del "bambino" Babe Ruth, y de Reggie Jackson, hasta anoche, los únicos dos jugadores con tres jonrones conectados en un juego de Serie Mundial. Ruth lo hizo 1926. Jackson repitió la hazaña 51 años después, tal y como lo hizo Pujols, con dos vuela-bardas en turnos seguidos.
Lejos de criticar el mal picheo por parte de los Rangers, y de la tonelada de carreras y errores que regalaron, es mejor que los reflectores vayan hacia el dominicano que ya es parte de un selecto grupo del que a partir de hoy puede presumir.
Será difícil que alcancemos a ver que un jugador conecte de HR tres veces en el mismo juego, y más si éste es del clásico de otoño, así que solo queda disfrutar y guardar en la memoria el batazo que hoy puso a Pujols en la historia.
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