Como muchos, esta semana leí que Apple lanzó al mercado su Smart Battery Case para el iPhone 6S, algo que básicamente nos da a entender varias cosas:
La primera es que la compañía de tecnología de Cupertino, no ha tenido tiempo suficiente para pensar en una batería de alta duración para su smartphone.
Otra posibilidad es que el precio con el que se comercializa el iPhone no es suficiente para costear una batería que te permita tener un teléfono realmente inalámbrico.
Las dos son, básicamente, absurdas.
El Smart Battery Case no es inteligente ni novedoso. Simplemente, es el rediseño de un dispositivo que ya existe en el mercado (Mophie), pero con el costo de un producto diseñado por Apple.
Lo cierto es que, lejos de ofrecer una funda inteligente, Apple exhibe las debilidades de un aparato que empieza a verse viejo frente a la competencia, a pesar de "renovarse" cada año.
Esta funda recargable es un parche a una vieja dolencia. Es como tomar un antigripal. Sí, te vas a sentir mejor, pero el virus seguirá en tu cuerpo.
No es una solución, sino otro problema para el usuario. Otro dispositivo que debes conectar a la pared antes de ir a dormir mientras piensas: ¡Uff! Llegué a casa con 1% de pila.