lunes, 25 de agosto de 2014

Despedida sin final

Entonces comprendí que te amaba.
Hicimos que la noche nunca terminara.
Caminamos juntos de la mano, 
mostrándole al mundo y a la vez a nadie
que nos teníamos.

Pensamos en mil cosas
Todas siempre se quedaron en la mente
Y desaparecimos a la gente
En un beso sincero.

Cuando dormías junto a la pared
Tenías mis brazos para cobijarte
Y mis besos para despertar.
Era el defensor de tu sueño,
El que amaba verte soñar.

Despertábamos para amarnos
Como si fuera un ritual
Y limpiamos palmo a palmo nuestros cuerpos
Para volver a empezar.

Tuvimos qué ocultar lo que sentíamos
para no equivocarnos de nuevo.
Y lo hicimos.

Nos caímos juntos
Para que juntos nos pudiéramos levantar
Pero la vida es un instante
Y los instantes de pronto se van.