Hicimos que la noche nunca terminara.
Caminamos juntos de la mano,
mostrándole al mundo y a la vez a nadie
que nos teníamos.
Pensamos en mil cosas
Todas siempre se quedaron en la mente
Y desaparecimos a la gente
En un beso sincero.
Cuando dormías junto a la pared
Tenías mis brazos para cobijarte
Y mis besos para despertar.
Era el defensor de tu sueño,
El que amaba verte soñar.
Despertábamos para amarnos
Como si fuera un ritual
Y limpiamos palmo a palmo nuestros cuerpos
Para volver a empezar.
Tuvimos qué ocultar lo que sentíamos
para no equivocarnos de nuevo.
Y lo hicimos.
Nos caímos juntos
Para que juntos nos pudiéramos levantar
Pero la vida es un instante
Y los instantes de pronto se van.
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